martes, 24 de febrero de 2009

Aventura Culinaria

Una de las razones por las que aprendí a cocinar es porque me gusta comer bien, soy un poco exigente con la sazón, a pesar de que como cualquier cosa, si es comida va pa dentro.
Cuando el bolsillo lo permite me doy una escapada y visito algunos restaurantes, por lo general cevicherias.
Me gusta ver el programa "Aventura Culinaria", en donde, con bombos y platillos, exaltaban las bondades de los platos de la cevicheria "El Verídico de Fidel", al cual acudí con mucho entusiasmo, ya que Gastón recomendaba la Leche de tigre como la mejor de la victoria. No era una Leche de Tigre espectacular, tal como se mencionaba, pero estaba en "algo". El detonante para mi inconformidad con este restaurante fue el que me sirvieran el ceviche de pescado acompañado de una guarnición de choclos calientes recién salidos de la olla, los cuales calentaron el pescado, que más parecía un tiradito que un ceviche, falto de ese impacto visual que te debe dar cualquier preparación en la mesa.
El sudado de pescado no comulgaba con la relación valor/precio que debería de tener, ya que ni siquiera el sabor lo justificaba, y otras cosas más que me llevaron a una mediocre experiencia en dicho restaurante.
Parafraseando el refrán "Más vale malo conocido que bueno por conocer", mi esposa me hizo reparar en la recomendación que le dimos a un amigo que vino de Italia, quien, después de muchos años retornaba al Perú, y quería deleitarse con un buen plato de ceviche. Le recomendamos una cevicheria a la cual fui fiel durante muchos años, recibiendo por parte de mi amigo una cantidad de elogios secundados por su suegro.
Si tienen tiempo y ganas de comer bien den una vuelta por "Charlie" en Av. La Marina cda. 26, al costado del Norkys, o es Rockys, bueno, al costado de la pollería, casi frente a Hiraoka de San Miguel.
Les juro que a veces la infidelidad se paga caro, y bien caro...

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