Hay diferentes tipos de sartenes. Su diámetro puede variar entre los 12 cm. que miden las más pequeñas, conocidas como “BLINIS”, hasta los 32 cm. que son las de teflón “profesionales”. Su tamaño va aumentando de a 2 cm.
Blinis: 12 cm de diámetro también pueden encontrarse de 10 cm. Estas sartenes son las más pequeña. Blinis significa pequeño plato. Son muy usadas por los franceses.
Panquequera o crepera: mide entre 16 y 18 cm de diámetro. Se usa comúnmente para hacer crepes, panqueques o wafles.
Sartén de teflón profesional o de cocinero: diámetro de 32 cm o más. Las sartenes con cobertura de teflón son muy prácticas, ya que si están bien limpias ni siquiera es necesario el uso de materia grasa para que la comida no se pegue. Tardan mucho tiempo en levantar temperatura, pero son excelentes para mantener el calor.
Sartenes de chapa gruesa: son las más comunes y ordinarias. Transmiten calor intensivo, de forma rápida y es por eso que son peligrosas (con facilidad quema las comidas).
Sartenes de aluminio: con revestimiento antiadherente. Vienen en los mismos formatos que las de chapa y tienen la ventaja de que nada se pega.
Sartenes de cobre: con revestimiento interior de estaño, que debe renovarse periódicamente, o de acero inoxidable, que es prácticamente indestructible.
Sartenes ovaladas: para la cocción de pescados.
Sartén de hierro: Tiene que tener un buen espesor. Para curarla antes del primer uso, se debe untar con grasa y sal gruesa, y luego quemarla sobre las brasas. Para terminar, se lava y seca en el horno.
Blinis: 12 cm de diámetro también pueden encontrarse de 10 cm. Estas sartenes son las más pequeña. Blinis significa pequeño plato. Son muy usadas por los franceses.
Panquequera o crepera: mide entre 16 y 18 cm de diámetro. Se usa comúnmente para hacer crepes, panqueques o wafles.
Sartén de teflón profesional o de cocinero: diámetro de 32 cm o más. Las sartenes con cobertura de teflón son muy prácticas, ya que si están bien limpias ni siquiera es necesario el uso de materia grasa para que la comida no se pegue. Tardan mucho tiempo en levantar temperatura, pero son excelentes para mantener el calor.
Sartenes de chapa gruesa: son las más comunes y ordinarias. Transmiten calor intensivo, de forma rápida y es por eso que son peligrosas (con facilidad quema las comidas).
Sartenes de aluminio: con revestimiento antiadherente. Vienen en los mismos formatos que las de chapa y tienen la ventaja de que nada se pega.
Sartenes de cobre: con revestimiento interior de estaño, que debe renovarse periódicamente, o de acero inoxidable, que es prácticamente indestructible.
Sartenes ovaladas: para la cocción de pescados.
Sartén de hierro: Tiene que tener un buen espesor. Para curarla antes del primer uso, se debe untar con grasa y sal gruesa, y luego quemarla sobre las brasas. Para terminar, se lava y seca en el horno.